Cansada y es lunes...
Parece mentira lo que desgasta el esfuerzo sobrehumano de los héroes de la tiza.
Muchos se creen que es abrir el libro y leer, mandar ejercicios y corregir... y poco más. La verdad es que algunos profes funcionan así, bajo mínimos y con la alegría de un mejillón en escabeche. Qué pena, con lo maravilloso que es nuestro trabajo.
Hoy me lo he pasado pipa explicando el fin de los Austrias en España. Las locuras de Carlos II El Hechizado han hipnotizado a los chicos, ya ni se acuerdan de abrir el libro en mis clases. La pena es el bilingüismo, la cantidad de recursos que nos quita a la hora de enganchar a la chavalería en el mágico mundo del descubrimiento. Pero, bueno, ahí sigo, intentando despertarles el gusanillo que seguro llevan dentro y que les hará adultos inconformistas, críticos y racionales.
Lo malo es que el método no acompaña. Por mucho que digan, en la mayoría de los centros educativos se sigue funcionando como hace 50 años; y si te sales un poco del cauce establecido, eres una moderna rara que pretende complicar la vida al resto del claustro.
Esa es, precisamente, la idea que tenía yo del método FC; algo tan moderno que resultaría impracticable en esta España nuestra. Que en Europa les va bien, segurísimo, pero aquí... Difícil.
La escasa información que me había llegado vagaba entre el absurdo de la ausencia de autoridad del profesor, a la puesta en práctica de las ideas de Rousseau. Muy bonito sobre el papel y en sueco, sin duda.
Pertrechada con semejante mochila ideológica me adentré en este curso... Escepticismo hasta la médula.
Poco a poco fui viendo los vídeos, asentando los nuevos conceptos, buscando información en otras webs. "Pues no es algo tan etéreo, ni falto de base científica..." Me cautivó la idea de haber encontrado al fin un método en el que sentirme cómoda y poder basarme a la hora de preparar e impartir mis clases. Hasta ahora he intentado que mis alumnos apreHendan de la vida, no de los libros y puede que esta sea la forma.
Estoy deseando formarme, pero soy consciente de las dificultades que voy a encontrarme. Un centro línea 1, absolutamente tradicional, con un equipo nada abierto a "inventos". Será difícil, pero seguro que va a merecer la pena.
Cansada y es lunes, pero la ilusión no se pierde. Veremos qué depara el futuro tras la puerta.
